lunes, 23 de mayo de 2016

Los temidos y maravillosos 30

Hace poco fue el cumpleaños de una persona muy especial, cumplió los temidos 30. Semanas, aunque más bien yo diría algunos meses, antes de su cumpleaños, entró en una especie de pequeña crisis existencial que la llevaba - en cierta forma -  por la calle de la amargura.

Pensaba en los logros personales y profesionales, en el rumbo de la vida, en el sin fin de cosas buenas que le han pasado, lo afortunada que es en ciertas cosas... pero en que se nos acerca el deadline del reloj biológico, que nos hacemos mayores, que se acerca la aparición de las odiosas líneas de expresión, las canas...


Hoy, amiga mía, quiero contarte porqué los temidos 30, son realmente los maravillosos 30: 

  • Eres irresistible. Tienes la belleza, frescura e inocencia de los 20, pero con la experiencia del camino recorrido, ¿sabes cuánto atractivo suma eso? No puedes ni imaginarlo...
  • Sabes lo que quieres y lo que no quieres de la vida, por dónde te conduces y a dónde quieres llegar.
  • Cuando ellos van, tu vienes. Has tenido tiempo de conocer todo tipo de personas en circunstancias muy diversas, y has aprendido de todo ello.
  • Has viajado, y ésta es una de las mejores formas de aprender, crecer, desarrollarte, culturizarte, abrir tu mente.
  • Eres independiente. Tienes tus propios ingresos, sabes lo que es ganarse la vida y no dependes de nadie para nada. Tú decides en qué gastas tu dinero, cómo, dónde y con quién. 
  • Tomas tus propias decisiones. Oyes los consejos de los demás y los interiorizas, pero no te dejas influenciar. 
  • No comes cuentos chinos. Puede que sonrías y te hagas la tonta que no se entera de nada, pero sabes cuando alguien intenta tomarte el pelo.
  • Has sufrido decepciones, frustraciones de todo tipo y te han roto el corazón mil veces, pero has aprendido que todo ello se supera, y no sólo eso, sino que también te hace más fuerte. Llorar duele, pero hidrata los ojos para que puedas ver mejor. 
  • Sabes lo que te conviene. Conoces tus puntos débiles, y trabajas en ellos, así como también conoces tus puntos fuertes y cómo explotarlos. 
  • Tu aplomo está en su apogeo. Sabes lo que vales, te sientes segura de ti misma, y la opinión de los demás te vale madres.
  • Te conoces y aceptas como eres, con tus virtudes y defectos, pero no eres conformista y trabajas para mejorarte y superarte cada día .
  • Te amas y, aunque a todos nos gusta que nos mimen y consientan, no necesitas que nadie lo haga porque tú te encargas de ello.
  • No te entregas tan fácilmente. Has aprendido que tu tiempo, tus atenciones, tu cariño, no se regalan... se ganan. 
  • Conoces tus límites y los respetas.
  • Has encontrado tu propio estilo y te has convertido en tu propia experta en make up, peluquería y estilismo.
  • No necesitas correr para llegar antes a ninguna parte, has aprendido que los mejores guisos se cuecen a fuego lento.
  • Has cambiado las juergas multitudinarias por divertidas veladas en buena compañía y con un buen vino.
Podría seguir dándote motivos por los que a los 30 estás en la flor de la vida, en tu mejor momento, pero este post se haría eterno... Y, sinceramente, es algo que irás viendo por ti misma con el paso de los días porque, amiga mía, Life begins at 30!




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