lunes, 14 de noviembre de 2016

Autoexamen de mama

El mes pasado se celebró el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama. Pero esto es una lucha que debe llevarse a cabo todos los días, por ello un día cualquiera como hoy te hablo del tema y te invito a revisarte periódicamente en casa.

Es importante tener en cuenta que el cáncer de mama afecta tanto a mujeres como a hombres, aunque estos últimos en menor medida. Es una enfermedad que no avisa, pero podemos adelantarnos a ella. Prevenir es curar, para lo que una detección precoz es fundamental. 

Según la AECC (Asociación Española Contra el Cáncer), en su actualización sobre "Cáncer de Mama" del 05/10/2016,  "En España se diagnostican unos 26.000 casos al año, lo que representa casi el 30% de todos los tumores del sexo femenino en nuestro país. La mayoría de los casos se diagnostican entre los 35 y los 80 años, con un máximo entre los 45 y los 65..." 

¿Por qué es tan importante una detección temprana? Por varias razones, unas más obvias que otras. Una que no suelen comentarte tanto es que, además de darte más posibilidades de supervivencia, cuanto antes sea detectado y más pronto sea atacado, probablemente, y no en todos los casos, menores sean tus secuelas. 

Siempre habrá secuelas. Es un tratamiento duro, altamente agresivo. Ten en cuenta que con él se matan células cancerosas, pero también células sanas. Ése veneno que te salva, también mata en cierta manera... La quimioterapia mata para sobrevivir. Igualmente la radioterapia, es muy agresiva y tu piel -en la zona radiada- nunca volverá a ser la misma. 

Si hablamos del tratamiento quirúrgico, es más evidente aún. No es lo mismo una tumorectomía (extracción del tumor), una cuadrantectomía (cuando se extirpa el cuadrante donde se localiza la masa tumoral), o una mastectomía (supresión completa de la mama).

Pero no sólo eso, sino que si detectas algo a tiempo puede que simplemente sea una masa benigna. Las masas benignas con el tiempo pueden llegar a convertirse en tumoraciones, de ahí la importancia de mantenerte controlad@. 

No debemos vivir alarmados, con miedo, sugestionados... Simplemente cuidarnos, conocernos y autoexaminarnos periódicamente. Mi madre siempre decía "nosotros somos nuestros mejores médicos"... ¡OJO!, no para automedicarnos. Ella se refería al hecho de que nadie va a conocernos mejor que nosotros mismos. Nadie puede saber mejor que nosotros cuánto dolor sentimos, qué nos sienta bien o mal, etc. Pero ello tampoco viene por arte de magia, tienes que estar atento a las señales que te envía el organismo. 

Aquí te dejo un breve vídeo sobre cómo efectuar el autoexamen de mama. 




Recuerda: Aunque vivimos en un mundo en el que nos rodea la comida basura, el estrés se ha apoderado de nosotros en todos los aspectos de la vida y muchos, por trabajo y ritmo de vida, tendemos a llevar una vida bastante sedentaria... Somos nosotros los que tenemos el poder de elección sobre cómo queremos vivir y hasta qué punto permitimos que nos afecten las cosas. 

Suena reiterativo, pero formarte un orden prioridades vitales te ayudará a relativizar un poco más las cosas y vivir un poco más en paz y armonía. De momento, ésta es la única vida que conocemos con certeza. Vívela, disfrútala, se feliz en cada cosa que hagas, ama. Ama a tus seres queridos, las personas con las que compartes a diario por los motivos que sea, tu trabajo, tu hogar, el suelo que pisas...



domingo, 6 de noviembre de 2016

El poder del abrazo

Si buscamos abrazar en la RAE, encontraremos " Ceñir con los brazos; Estrechar entre los brazos en señal de cariño", pero... ¿Somos realmente conscientes de todo lo que transmite y aporta el simple hecho de abrazar o ser abrazados, de cuánto se puede decir sin hacer uso de una sola palabra?

A principios de verano, estaba en un emotivo evento y se me acercó una señora que aún no conocía. Me miró a los ojos y sonriendo me abrazó con tal ímpetu, energía y cariño, que me conmovió. Dijo tanto sin haber abierto la boca, que sólo podía ser correspondido con un gesto similar.

No sé dónde leí hace mucho, que un abrazo puede salvar un vida... y desde aquel momento no tuve duda de que era así. No es que un abrazo obre un milagro divino, sino que con él podemos darle a alguien la fuerza y ganas de vivir en momentos de flaqueza.

No hace falta buscar mucho en la red para encontrar cantidad de experimentos callejeros, como los famosos "Abrazos gratis". Videos, algunos, realmente conmovedores que nos transportan por unos minutos por cantidad de emociones, todas ellas de considerable intensidad.

Te invito a ver uno de ellos. Cuando lo hagas, fíjate en los rostros de satisfacción, en la sinceridad del gesto de muchos de ellos.


Los 4 beneficios fundamentales que éstos nos aportan son: fortaleza, seguridad, confianza y protección. En un gesto tan sencillo como éste, damos y recibimos cantidad de energía. Podemos sentir todo lo que la otra persona nos transmite. De hecho, está demostrado que con él se liberan endorfinas y es tal su poder que hasta se considera una terapia generadora de bienestar.

La abrazoteriapia es empleada como una terapia coadyudante en tratamientos para trastornos, como por ejemplo, los trastornos depresivos.

Los abrazos ayudan reducir la presión arterial, cefalea, ansiedad, la sensación de soledad, el estrés, la depresión, el miedo... Fortalecen la autoestima, estimula los sentidos, aportan quietud, paz, y además, la liberación de oxitocina ayuda a estrechar lazos afectivos. Como si todo esto fuera poco, son grandes ansiolíticos y aumentan la liberación de dopamina.

Sabiendo todo esto, ¿vas a dejar pasar un día más sin abrazar y ser abrazado?









jueves, 21 de julio de 2016

Deberización malsana

Nacemos en una sociedad en la que desde pequeños se nos es inculcado todo aquello que debemos hacer para ser buenas personas, tener éxito, ser buenos ciudadanos y, por supuesto, ser felices. Se nos enseña - por ejemplo - que si estudiamos mucho, tendremos un buen empleo, con un buen salario, y por ende tendremos más facilidades para todo, cierto poder y, sin duda alguna, seremos felices. 

El Dr. Wayne W. Dyer, en su famoso libro "Tus zonas erróneas", dedica parte de un capítulo a hablar de este tema. En él explica como los "debes" son malsanos cuando interfieren en comportamientos sanos y productivos, cuando coaccionan tu libertad de elección. De hecho cito a continuación una frase que considero una verdad irrefutable: 


"No hay nada absoluto. No hay normas ni leyes que siempre tengan sentido, o que sean beneficiosas para todos en todas las ocasiones." 

Vivimos en un mundo repleto de deberizaciones que aplicamos incluso sin siquiera darnos cuenta porque las llevamos internalizadas. De hecho, si lo piensas, hasta seguimos normas con las que puede que ni siquiera estemos de acuerdo, pero somos incapaces de cortar con ello.



"El progreso, tanto el tuyo propio como del mundo, depende de la gente irracional y no del a gente que se adapta a la sociedad y acepta todo lo que se pone en su camino". Ejemplo de ello, son Einstein, Beethoven, Newton, Henry Ford, Steve Jobs o Bill Gates. En tus manos están los límites, el poder de tomar tus propias decisiones y vivir bajo tus propias reglas. 

Con todo esto no quiero parecerte la típica loca eufórica vende fantasías. No pretendo invitar a nadie al incumplimiento de la ley ni arrojarnos a la locura y desenfreno sin reflexión alguna, sino ponernos el espejo delante y despertar. La vida son dos días, para algunos incluso menos, y está en nosotros vivirla realmente a plenitud. En respeto y civismo, podemos vivir como nosotros queramos y no como nos dicen que lo hagamos. 

Puede que a muchos les haga inmensamente felices vivir absortos en su profesión, para otros puede que su mayor realización sea la creación de su propia familia; Hay quien es feliz en el bullicio de la gran ciudad y quien halla la paz en medio de la nada; Y hay otros tantos que a medio camino se dan cuenta que, aunque han sido felices, pueden serlo mucho más porque descubren una nueva pasión, un talento oculto o simplemente se dan cuenta que cosas que hasta ahora no habían probado les satisfacen enormemente. Sea como sea, lo importante es aprender a vivir conociendo, alimentando y potenciando nuestro yo, teniendo las riendas de nuestras vidas.

Puedes vestir, vivir, comer, beber cómo, dónde y lo que tú quieras. Sé que suena reiterativo y obvio, pero no lo es. Imagina que Steven Hawking o Galileo Galilei hubiesen decidido vivir como uno más del rebaño... Tienes la posibilidad de inventar, innovar y probar todo cuanto quieras. Eso sí, repito, siempre desde el respeto.



No necesitas la aprobación de nadie cuando tienes la tuya propia. No necesitas demostrar a nadie lo bueno que eres, ni lo inteligente, innovador o moderno, porque lo sabes tú... Y verás que cuando tú lo sepas, los demás también lo sabrán sin que tengas que demostrar nada. 
Cuando dejas de vivir bajo las normas de los debería malsanos, no necesitas hacer las cosas por quedar bien, las haces porque así lo sientes; y cuando no es así, simplemente no lo haces. Eres más auténtico y honesto contigo mismo, y con los demás. Dejas de hacer todo aquello que no te interesa, no te conviene o te limita, para hacer todo aquello que te potencia y reporta satisfacción. 

Dyer propone en el libro algunas estrategias para deshacerte de ciertas deberizaciones malsanas. Ten en cuenta que, como todo en la vida, esa limpieza requiere cambios, acción y riesgos. Aquí te dejo algunos de ellos:



  • Hacer una visión introspectiva y profunda en ti. Preguntarte si estás de acuerdo con la forma de vida que llevas o simplemente te has adaptado a ella. 
  • Crear tus propias tradiciones
  • Correr el riesgo de enfrentarte a una regla o política que consideres limitante. Por ejemplo, ¿alguna vez has probado a ir al cine, un restaurante o viajar solo?, ¿y si te atreves a dar el primer paso con el chico que te atrae?
  • Pensar en las decisiones como actos que provocan resultados diferentes, ni buenos ni malos.
  • Intentar vivir el ahora, y aplicar tus "debería" a ese momento único y no como reglas universales.
  • Negarte, en un momento dado, a hablar de los demás
  • Hacer una lista de culpas, detallando lo que te disgusta de ti mismo.
  • Decidir que toda la infelicidad que escojas será resultado de  tu propio trabajo y esfuerzo, y no el de ningún agente externo. 
  • No permitirte ser el receptáculo de culpas de otros.

Desarrollemos nuestra capacidad de "estar listos", deshacernos de los prejuicios y abrir la mente. Se dice que "cuando el alumno está listo, el profesor aparece". Ese profesor puede ser un amigo, un vecino, incluso una circunstancia; y esas enseñanzas, en mi opinión, son diarias. Aprendamos a nutrirnos de ellas.

"Canta tu propia canción de libertad de la manera que escojas cantarla, sin preocuparte ni importarte cómo se supone que debe ser"